viernes, 30 de enero de 2015

Mujer Montaña

Algún día mis cabellos adquirirán
la nívea tonalidad del Rucapillan
la incandescencia contenida
aflorará cual puñal certero
el silencioso velo será
finalmente rasgado
y mis suaves alas
majestuosas
extendidas
al vuelo
infinito


jueves, 29 de enero de 2015

Escondida

(Prólogo: ¿cómo nos gustaba jugar a la escondida de pequeños, verdad?, sólo que ahora de grandes no es tan divertido, porque el juego se torna en un trabajo y no sabemos qué, ni dónde buscar lo “invisible”.)

Ella tenía 5 años y estaba jugando a la escondida. Se escondió debajo de un gran camión. Le gustaba esconderse muy bien y ser la última a quien descubrieran. Se escondió tan bien, tan bien, que todos andaban buscándola a gritos y ella traviesa, inmóvil, callada, muy callada. Hasta que se escucha un estruendo, se mueve y es sorprendida. Estaba tan concentrada en el juego, que en el arranque brincó y se pegó en la cabeza. Le dolió, se agachó y partió corriendo para llegar primero.

De pronto, durante la carrera, sintió una gota helada cortar su mejilla, pensó que era sudor, pasó la mano y al verla: era sangre. El frío se tornó en un ardor insoportable, era la primera vez que veía sangre y salía mucha de su cabeza. Cambió de dirección y ahora la carrera era derechito a su casa, llorando a gritos, mientras su ropa de color amarillo se manchaba.

Al llegar, golpeó con toda la fuerza de sus puños la puerta, llamando a su madre. Le abrió su tía, que quedó pasmada con lo que veía. Luego ya no recuerda…

Ahora, cambiada de ropas  y más tranquila se está mirando en un espejo, mientras su madre le limpia con los últimos algodones blancos que salen limpios. Aún con los ojos vidriosos le pregunta inocentemente a su madre: ”¿estoy muerta?”.

Entonces, ocurre algo extraordinario, incomprensible, justo en ese preciso instante, cuando observa a su madre, la niña se da cuenta que está del otro lado del espejo, ¡está mirando desde dentro del espejo!, su consciencia está fuera de su pequeño cuerpo,  y es tan hermoso lo que ve: el rostro de su madre resplandeciendo con una sonrisa, mientras le dice dulcemente: “no, no estás muerta angelita”.



viernes, 23 de enero de 2015

Identidad

Llevaba un buen tiempo sin saber nada de su amiga, casi un año. Un día, decidió pasar de sorpresa por su casa. Al verla, la recibió de manera acogedora, como si se hubiesen visto ayer. Conversaron brevemente, pues debía regresar al trabajo. Le preguntó por sus hijas y le dijo que estaban en el segundo piso. Antes de despedirse quiso ver a las niñas. Subió, vio a la más pequeña, le dio un beso y un fuerte abrazo. Y luego, ocurrió lo inverosímil, lo inimaginable.

Cuando se iba acercando la otra niña, la mayor, de 10 años, reconoció su caminar, su pelo, el tono de su piel, pero su rostro era diferente, su nariz y labios eran ligeramente más finos, sus pómulos más prominentes, su frente un poco más estrecha y sus ojos, a pesar de ser del mismo color, le parecieron un mundo de diferencia. Su amiga le preguntó a aquella niña: ¿te acuerdas de ella?, entonces la niña le miró, le llamó por su nombre y le abrazó. Quedó atónita con el espectáculo, ¡si esa era otra niña!, pero todos actuaban como si se tratase de la verdadera, ella misma creía ser la otra. Reconoció sutilezas donde forzaba su comportamiento para parecerse a la verdadera niña. Se quedó sin habla, no sabía qué decir, era obvio que era otra niña y todos actuaban.

Al bajar, se sintió débil, palideció, se comportó como una autómata al despedirse, mientras todos sonreían. Finalmente, fuera de esa casa, pensó acudir a la policía, pero luego desistió, ¡no le creerían!; era obvio que una mentira de tal envergadura tenía un trabajo meticuloso desde adentro. Hoy en día todo está sistematizado, las huellas dactilares se pueden cambiar si se cuenta con alguien que tenga acceso al archivo de datos, cualquier registro es posible adulterarlo desde la fuente, se cambia y listo. El funcionario de turno sólo iría a corroborar con aquellos datos, y ella quedaría como una demente.

Decidió, entonces, nunca más volver a verles.

De pronto comprendió lo fácil que es suplantar a alguien, simplemente te apropias de un patrón de actitudes, sigues aquella tendencia y te conviertes en aquella persona, nadie notará el cambio. Además, actuar es de lo más fácil, todo el tiempo estamos actuando, actuamos según el interlocutor al frente: como hija, esposa, amiga, madre, profesional, nos ajustamos a los patrones preestablecidos para tener interacción con el otro.

Ponerse un traje y actuar de acuerdo a él es una tarea muy simple, nadie se preocupa por quién está detrás del disfraz, los disfraces interactúan entre ellos.

Ahora ya de noche, en su cama, lista para dormir, ni ella misma tiene la certeza que mañana al despertar su identidad le sea usurpada, no hay forma de saberlo, jamás lo habrá.


miércoles, 21 de enero de 2015

Cetáceo azul

(Prólogo: La Universidad de Concepción, Chile, se le conoce por su campanario, un obelisco con un reloj arriba: el “Campanil”. A la intemperie, y muy cercano a él, han puesto el esqueleto de una ballena…)


A diferencia de la mayoría de las personas, que se alejan y miran para otro lado, el artista toma distancia para observar su obra. El autor que dejó a la vista aquellas colosales costillas, se está acercando con un ramillete de flores y vistosas plumas, pretende darle colorido a su paliducha y raquítica escultura; le insuflará algo de aire caliente, para que permanezca flotando plácidamente. Hoy en día, todos están embelesados con su móvil, nadie mira la hora en el reloj del Campanil. Entonces, aquel cetáceo suplirá aquella falta y les hará alzar, otra vez, la vista hacia el cielo.


“El Campanil, cortándose sobre los oscuros pinares y en el luminoso raso del firmamento, es bello. Será siempre bello. Va a ser el símbolo universitario por excelencia, signo de rectitud y elevación, columna que difundirá en las almas goce, placidez y serenidad, flecha que apunta a la altura, como la filosofía, donde más allá de las nubes que amedrentan, triunfa la claridad celeste.”

Enrique Molina, fundador de la UdeC








martes, 20 de enero de 2015

Advertencia

Llevaba un mes diciendo en casa que estaba cumpliendo turno nocturno en el hospital. Fue el sábado antes del terremoto del 27/F, recién había salido el sol y se acababa de levantar. Estaba semidesnuda en el penúltimo piso de uno de los edificios más altos de la ciudad, mirando en dirección a su hogar, al otro lado del río. Y fue tan absurdo ver ese ovni, tan nítido, zigzagueando lentamente sobre las aguas del afluente y finalmente verlo perder en la bruma…que decidió vestirse, salir de puntillas, sin despedirse, desaparecer como aquel platillo intergaláctico y auto prometerse que: nunca más.


lunes, 19 de enero de 2015

Shhh

Todo lo pensado es posible:
las tijeras
la Monalisa
el saxofón
la píldora del día después
la torre Eiffel
el burka
la Novena Sinfonía
la pizza
el Principito
el diplodocus
la silla eléctrica
el cubo Rubik
el cien pies
los mormones
los juegos olímpicos
la nebulosa Helix
el seguro contra incendio
la bandera del vaticano
el arcoíris
el idioma bengalí
la esvástica
un rostro feliz
la fuente Times New Roman
el álgebra lineal
la menopausia
la guerra de las galaxias
los intereses bancarios
los ojos verdes
las gasolineras
el cargo fijo en la cuenta de la luz
la muela del juicio
la manicure
la magia negra
al acido desoxirribonucleico
las clases de lambada
la placa de Petri
la jirafa
los bancos de sangre
la bebida gaseosa
la risa estrepitosa…

y así, en el sumidero en un sueño forzado
donde la imaginación no tiene fin...
Shhh, en el centro del huracán nos llama el silencio.


domingo, 18 de enero de 2015

La obra

En la antigüedad, para liberar un bloque de mármol de sus fragmentos defectuosos, éste se dejaba caer cerro abajo y, con la pieza resultante, el escultor trabajaba en su forma. Eso fue en una edad de piedra ya olvidada. Hoy en día, las personas caminan raudas por el centro de la ciudad, chocan entre ellas y no sienten el menor chasquido. A veces, desde una esquina interna de alguna de las galerías, una varita mágica inyecta armonía al aire, las moléculas se ordenan y dejan de colisionar. El ruidoso caos se silencia, se ha dado paso a la música de cuerdas.


viernes, 16 de enero de 2015

El reflejo

Terminaron esa víspera de año nuevo. Ahora, finalizado el verano, empezarían las clases en la Universidad y la volvería a ver. Cuando cruzaron miradas, ella no respondió, él pensó que  ya no lo quería. Se fue el semestre, sin intercambiar palabra, llegó la lluvia de invierno. En un día de esos tristes, bajó su vista hasta la poza a sus pies, su imagen no se reflejaba. De pronto lo recordó todo: aquel verano mientras pensaba en ella, a la vez que caía en piquero a la piscina, fue la última vez que vio su reflejo, se quedó dormido de golpe.



martes, 13 de enero de 2015

Asunta

El calor de aquel verano hizo que los pies de la Virgen, de la Iglesia San Agustín, se despegaran milagrosamente. Entonces, María decidió caminar hacia el centro. En aquel trajín: un hombre le dijo que no tenía tiempo para lecturas de mano; una joven vio caer el manto de la santa, se lo ciñó a la cintura y arrancó; una señora le increpó su anticuada ropa y el bebé se puso a llorar. Fue al llegar a la plaza que una indigente la reconoció, cuando se les acercó, el infante cesó su llanto y sonrió, se fueron volando al cielo.


lunes, 12 de enero de 2015

CRISTO SE BAJÓ (Lawrence Ferlinghetti)

Cristo se bajó 
de Su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
no hubieran árboles de navidad arrancados
Cristo se bajó
De su árbol desnudo
Y huyó a donde
No hubiera árboles de navidad dorados
ni árboles de Navidad plateados
ni árboles de Navidad de papel de estaño
ni árboles de Navidad de plástico rosado
ni árboles de Navidad de oro
ni árboles de Navidad negros
ni árboles de Navidad celestes
adornados con velitas eléctricas de lata
y tíos pesados y creídos
Cristo se bajó
de su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún intrépido vendedor ambulante de Biblias
recorriera el países
en un cadillac de dos tonos
y donde ningún nacimiento de Sears Roebuck
completo con niño de plástico y pesebre
llegara por correo certificado
el niño con entrega inmediata
y donde los Magos de televisión
no cantaran alabanzas al Whisky Lord Calvert
Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún gordo desconocido y bonachón
vestido de franela roja
con barba de mentira
caminara haciéndose pasar
por una especie de santo del Polo Norte
a través del desierto de Belen Pennsylvania
en un trineo Volkswagen
arrastrando por renos retozones de Adirondack
con nombres alemanes
y cargado de sacos de Humildes Regalos
de Sacks de la Quinta Avenida
para el Niño Dios que cada uno se imagina
Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
los cantadores de villancicos de Bing Crosby
no lloriquearan que la Nochebuena es fría
y los ángeles del radio City
no patinaran sin alas
en un país de las maravillas todo nevado
entrando a un cielo de alegres cascabeles
diariamente a los 8:30
con matinés de la Misa del Gallo
Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y se fue a refugiar silenciosamente en
el vientre de una anónima María otra vez
donde en la noche oscura
del alma anónima de cada uno
el espera otra vez
una inimaginable
e imposible
inmaculada Reconcepción
la más loca
de las Segundas Venidas.


sábado, 10 de enero de 2015

Antes que anochezca

Mañana todo será olvido,
urge imperiosamente recordar
y está dolorosamente muy cerca,
tan pegado, tan fundido al corazón.


"La Virgen y el Niño", 1540, Agnolo Bronzino

martes, 6 de enero de 2015

De cubos y esferas

"La Virgen y el niño" de Giovanni Bellini (1433-1516). Nótese el cubo que sostiene la virgen y la esfera que semisostiene ella y toca por la parte superior el niño.



















Da Vinci (1452-1519) hizo lo mismo pero de una manera reflexiva, filosófica, la aparición de dichas figuras geométricas es realmente muy sutil en sus cuadros, imperceptibles, a menos que uno se de el trabajo de buscarlos en las zonas correctas, verdaderos códigos...

Detalles de cuadros de Da Vinci: 



"La Anunciación" (en la mano que sostiene las flores, nótese lo imposible que es mantener rígido la primera falange del dedo meñique, a menos que esté apoyado sobre algo)

"La Monalisa" (cual compás, la abertura del dedo indice y medio)

"San Juan Bautista" (se está apuntando el pecho, al corazón, lo normal sería con un dedo, pero aquí otra vez el dedo indice y medio levemente separados).


En la tumba de Pacal Votan se le encontró sosteniendo piedras de jade: en una mano un cubo y en la otra mano una esfera.




Y en Egipto:



















El Tefilin hebreo:

























La Kaaba en la Mecca:

















Memorial 9/11:


jueves, 1 de enero de 2015

La oreja de Da Vinci

La obra pictórica de Da Vinci es reducida, él no se consideraba asimismo un pintor y en investigaciones biográficas se dice que él se consideraba más bien ¡un músico!, era un virtuoso ejecutor de la lira y el laúd. Curioso es que en sus escasos y más elaborados cuadros, a sus personajes más serenos ¡les ha cubierto sus orejas!, pareciera indicar que al cerrar los oídos al mundo exterior se logra dicha serenidad.

Sus representaciones las podemos dividir: en aquellas donde se desarrolla una escena con más de un personaje y cuadros donde hay un solo protagonista. En estos últimos, aquel personaje está mirando fijamente al observador del cuadro, queriendo captar la atención a tal punto que el cuadro se convierta en su propio reflejo.

Para empezar el año en buen pie, me detendré a reflexionar sobre su más famoso y misterioso cuadro “La Gioconda”. Mi análisis será simple, pues no hay mucha complejidad cuando uno se mira al espejo y puede describirse.


¿Y qué veo?, veo a alguien que ha cerrado sus oídos al mundo exterior, ha dejado su cuerpo en la tierra, ha puesto su mente en el cielo, y tiene claridad en su mente y corazón.

(...espero haber entendido parte de tu mensaje maestro Da Vinci).

domingo, 21 de diciembre de 2014

Árbol navideño (hemisferio sur)

Mi árbol de navidad alternativo y de bajo consumo, se adorna y cambia de colores solo, la iluminación llega al contemplarlo. 


sábado, 15 de noviembre de 2014

Ojos de niña

Esto es una cuncuna:


Fue ayer la primera vez que la vi, estaba en el jardín infantil y mientras los demás jugaban, yo me fui a ver las plantas. Era primavera, porque recuerdo las flores y entre ellas vi a aquel monstruo. Me pareció enorme y sus puntas me daban miedo. Sin embargo, no podía parar de mirarla y me fascinaba su movimiento. No sabía lo que era y sus colores me daban la impresión de ser venenosa. Me quedé callada, no llamé a nadie y la miraba con atención, hasta que terminó el recreo y nos llamaron para entrar a clases. Me quedé sola en el patio, hasta que me llamaron a grito y le dije a la criatura en susurro: ¡quédate ahí, no te muevas, después vuelvo!. Y me hizo caso, ahora 30 años después lo he recordado, porque he conectado con aquella misma sensación de alucinación al verla.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Sobre la inmaterialidad de las cosas

Hoy mi maestra de arpa me suspendió la clase, así que me he dado un momento para profundizar en un tema que estaba tratando de hilar hace unos días.

Nuestro laureado poeta Nicanor Parra, de profesión físico-matemático, se hizo famoso por sus “antipoemas”, idea que concibió del concepto antimateria de la física de partículas. Hoy quiero parodiar a Madonna su célebre canción “material girl” y por un momento quiero ser “la chica inmaterial”.

 Quien escribe, es de profesión Ingeniero Civil, así que se han de imaginar lo cuadrado que puede ser mi cerebro, pero luego de diseñar puentes y urbanizaciones varias, me dio por mirar el mundo físico más allá, es decir, llegar a ese mundo aristotélico de la “metafísica”. Para llegar ahí se deben derrumbar algunos muros, mi forma de derrumbarlos fue con la poesía, la busqué y la escribí, pero no es más que un ejercicio de martillo y cincel...

Cuando uno está en ese estado de correcta atención sobre las cosas, se da cuenta que en realidad “¡no existen!”. Al interactuar con las cosas, uno las percibe mediante los sentidos y puede describirlas con lujo de detalles, pero al profundizar en aquella “percepción” y en el momento que uno “toca” las cosas, éstas desaparecen en ese mismo instante, pues todo lo que nos une con ellas es la “sensación”, la que es totalmente inmaterial, pues la sensación es un proceso mental, invisible, que carece de toda materialidad.

Da igual si es duro o suave, es sólo la sensación de dureza o suavidad. Inclusive no es necesario “tocar”, los ojos poseen células receptoras de luz, los conos y bastones, que son análogas a unas manos, manos que tocan la luz y perciben esa “rugosidad” de los colores. Lo mismo ocurre con los demás sentidos, que perciben el abanico de “vibraciones” que les es permitida decodificar para vestirlas adecuadamente y ser percibidas así en nuestra mente.

No pasa nada, en realidad somos invisibles, y el poder de la mente está adentro de cada uno, mientras más elevemos nuestras sensaciones será posible modificar nuestro entorno a voluntad.

Bueno, una forma de quitarme lo cuadrado será cerrando en redondo este post, con palabras de una gran poeta de estas tierras, Gabriela Mistral, quien percibió este mundo como un todo de vibraciones ejecutadas por un músico: “Y nunca calla el arpa y nunca se cansa el Tañedor ni los cielos que escuchan”.

Póngale PLAY:

martes, 11 de noviembre de 2014

Rapsodia en azul

Las olas del mar
insisten en golpear contra mi ventana,
no es tristeza,
es el invisible viento
encargado de roer esta vetusta roca
orillada sobre el acantilado,
si dejara de soplar
sabría que aquel castillo
con sólo mirarlo se desmorona.
Aquí no hay tiempo,
nadie sabe de eones ni de segundos,
pues la vida no distingue los sueños de la realidad
y las torres se erigen
sólo por el capricho
de hacerlas derrumbar.


lunes, 10 de noviembre de 2014

Percepción

En un instante del infierno al cielo, o viceversa, es el viaje relámpago de quien percibe la dualidad amalgamada en las cosas, un vértigo dantesco experimentado en una fracción de segundo…ay, si tan sólo se quedaran quietas las olas del tormentoso mar.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

El Rey Midas

¿Dónde está la belleza de las rosas?,
en el aire suspendida de una nota
y la vida inasible la viste
con un glissando invisible
de resplandeciente oropel,
de hiel, de néctar,
del sabor de todas las cosas...
y la mano se vuelve a espinar,
una y otra vez,
de dolor, de placer,
del amor por todo lo que toca.

jueves, 30 de octubre de 2014

Capricho

me vestiré de silencio
por el sólo capricho de llenar la copa...


(pintura de Andre Bertounesque)

viernes, 24 de octubre de 2014

Balance perspectivo

“…el espejo perfecto se equilibra entre la ilusión y la verdad, entre el verde y el azul, en la frontera invisible de aquel ojo, donde el silencio extiende sus manos y comienza a vestirse de música…”


jueves, 23 de octubre de 2014

La vida en rosa

Las rosas perfectas abren
exudando vida en la antesala de la muerte,
con esa lenta rapidez  de la locura,
en
aroma que camufla el grito extasiado,
en un susurro silencioso que pide
un segundo eterno por contemplación.



domingo, 19 de octubre de 2014

La música y el silencio

Cae la noche: un preludio de Chopin.

En mi humilde apreciación de la música, he descubierto que el secreto de la música es el silencio. Hay acordes tan bellos y de pronto el compositor los hace callar, es tan triste. Se asemeja a la contemplación de las flores, las ves y luego sabes que van a morir, que todo caduca; preguntas por qué, nadie responde, sólo hay silencio y aparece tan cruel la cara de la muerte. Luego esa profunda tristeza de pronto cambia y sólo ves amor. La música es una oda al silencio simplemente, una oda, un poema que sólo es posible conectarse frase a frase, nota a nota, si hay amor profundo detrás de esa cadena de creación.


sábado, 18 de octubre de 2014

Una aproximación al silencio



Ayer tuve una experiencia con el silencio que me gustaría compartir:

Desperté de madrugada y estaba silencioso, como nunca pude percibir que no había ruido de autos, ni hablar de personas, ni canto de pájaros, nada, estaba todo quieto. Aproveché ese momento, no para concentrarme en volver a dormir, sino que “forcé” de una manera sutil, tratar de acercarme a ese silencio, pero no contactar al silencio exterior, sino que acercarme a ese silencio interior. 

Cerré los ojos y a medida que me aproximaba lentamente al silencio, noté que en cierta forma, por así decirlo, me encapsulaba, que mi cuerpo se cerraba al exterior, que no existía nada más que sólo yo. De pronto, empecé a notar que me disolvía internamente, en el sentido de que perdía gravedad, por así llamarlo, que me volvía una levedad, pude percibirme en la sensación de ser como una “nube”, así etérea. 

Así permanecí por unos instantes, hasta que mi consciencia volvió en sí y hubo una cierta “desesperación” por volver a percibir mi corporeidad. Así el regreso igualmente fue lento, de apoco sentí como volvía a tener peso y luego a sentir el contacto con la cama y el peso de las sábanas. Una vez que me sentí incorporada volví a abrir los ojos. 

Después simplemente me volvía a dormir.

Y sí, es cierto aquello que: el grito más desesperado por libertad es el silencio.