“...cualquier intento de descubrir la verdad en la propia
consciencia, cuando existe esta vocación, merece la pena, siempre…”
sábado, 28 de febrero de 2015
sábado, 14 de febrero de 2015
Náufrago
Llegamos, nos vamos,
con el existencialismo en hatillo a cuestas,
y sólo fue el parpadeo de una lechuza,
el bostezo de un oso luego de hibernar,
el crujido de una rama que cae en el bosque,
la aparición de una luciérnaga sobre el pantano,
un pez atrapado en la red tirada al mar,
un suspiro por libertad a medio día,
eso fue todo...
Y mientras tanto,
la mirada que ausculta con lupa,
tan de cerca que le es posible tocar,
con la esperanza de que queme, que arda,
¡¡¡oh, es lo peor-mejor que podría pasar!!!,
que la tormenta adentro deje salir la sal,
que el calor del desierto en los pies ascienda
y la fiebre limpie el oscuro pasado del náufrago…
Y los otros, cuando lo encuentren, verán:
su nombre de nacimiento, tatuado;
un número de sistema, grapado a la psiquis;
la piel, la carne, los huesos, aferrándosele con garras;
un corazón al que aún le quedan contados latidos;
y sus ojos fijos puestos en el horizonte,
mientras camina sin prisa, como todos los días, braceando segundos de regreso a casa.
domingo, 8 de febrero de 2015
Ahora
El eterno presente,
el subi-bajar por la escalera de Penrose confundida en el tiempo,
en la Era antes de Cristo y después de Cristo, al mismo tiempo,
en la realidad irreal de luz y sombra de Escher,
el día y la noche sin diferenciación, juntos,
el ruido y el silencio, amalgamados,
el movimiento y la quietud, un mismo huracán…
…para algunos es sólo una foto, es sólo un día domingo...
viernes, 6 de febrero de 2015
Del tamaño del corazón
Hoy tocaron a mi puerta. Era un hombre que preguntaba por el
anterior dueño, le dije que ellos ya no vivían aquí. Entonces, me dijo si le
podía ayudar con dinero o comida, que era esquizofrénico y me mostró su brazo.
Me asusté, pues vi un brazo lleno de cortes desde la muñeca al codo. Le dije
que me esperara, cerré el portón y rápidamente tomé lo primero que encontré en
la cocina: “un tomate” de mi huerta. Abrí el portón, su semblante ya estaba
irritado, le di el tomate, me dio las gracias y se fue.
En ese instante me di cuenta que ese tomate no era un tomate
cualquiera, era un tomate que había nacido de una semilla que yo misma había
recolectado, sembrado, regado, entutorado, y un largo etc., hasta que salió ese
tomate, de un tamaño tal que calzaba en mi mano, un tomate ”del tamaño del corazón”.
Pensándolo bien, muchas de las cosas a nuestro alrededor tienen el
tamaño de un corazón, cosas imperceptibles: un botón bien cosido en la ropa,
unos guantes tejidos, la pizca de sal correcta en la comida, etc., en realidad todo, ¡TODO!,
sólo que no somos conscientes de aquello, o nos duele demasiado el darnos cuenta…
viernes, 30 de enero de 2015
Mujer Montaña
Algún día mis cabellos adquirirán
la nívea tonalidad del Rucapillan
la incandescencia contenida
aflorará cual puñal certero
el silencioso velo será
finalmente rasgado
y mis suaves alas
majestuosas
extendidas
al vuelo
infinito
jueves, 29 de enero de 2015
Escondida
(Prólogo: ¿cómo nos gustaba jugar a la escondida de
pequeños, verdad?, sólo que ahora de grandes no es tan divertido, porque el
juego se torna en un trabajo y no sabemos qué, ni dónde buscar lo “invisible”.)
Ella tenía 5 años y estaba jugando a la escondida. Se escondió debajo
de un gran camión. Le gustaba esconderse muy bien y ser la última a quien descubrieran.
Se escondió tan bien, tan bien, que todos andaban buscándola a gritos y ella traviesa,
inmóvil, callada, muy callada. Hasta que se escucha un estruendo, se mueve y es sorprendida.
Estaba tan concentrada en el juego, que en el arranque brincó y se pegó en la
cabeza. Le dolió, se agachó y partió corriendo para llegar primero.
De pronto, durante la carrera, sintió una gota helada cortar
su mejilla, pensó que era sudor, pasó la mano y al verla: era sangre. El frío
se tornó en un ardor insoportable, era la primera vez que veía sangre y salía mucha de su cabeza. Cambió de dirección y ahora la carrera era derechito a
su casa, llorando a gritos, mientras su ropa de color amarillo se manchaba.
Al llegar, golpeó con toda la fuerza de sus puños la puerta,
llamando a su madre. Le abrió su tía, que quedó pasmada con lo que veía. Luego
ya no recuerda…
Ahora, cambiada de ropas y más tranquila se está mirando en un espejo,
mientras su madre le limpia con los últimos algodones blancos que salen
limpios. Aún con los ojos vidriosos le pregunta inocentemente a su madre: ”¿estoy muerta?”.
Entonces, ocurre algo extraordinario, incomprensible, justo
en ese preciso instante, cuando observa a su madre, la niña se da cuenta que
está del otro lado del espejo, ¡está mirando desde dentro del espejo!, su
consciencia está fuera de su pequeño cuerpo,
y es tan hermoso lo que ve: el rostro de su madre resplandeciendo con
una sonrisa, mientras le dice dulcemente: “no, no estás muerta angelita”.
viernes, 23 de enero de 2015
Identidad
Llevaba un buen tiempo sin saber nada de su amiga, casi un
año. Un día, decidió pasar de sorpresa por su casa. Al verla, la recibió de
manera acogedora, como si se hubiesen visto ayer. Conversaron brevemente, pues
debía regresar al trabajo. Le preguntó por sus hijas y le dijo que estaban en
el segundo piso. Antes de despedirse quiso ver a las niñas. Subió, vio a la más
pequeña, le dio un beso y un fuerte abrazo. Y luego, ocurrió lo inverosímil, lo
inimaginable.
Cuando se iba acercando la otra niña, la mayor, de 10 años, reconoció
su caminar, su pelo, el tono de su piel, pero su rostro era diferente, su nariz
y labios eran ligeramente más finos, sus pómulos más prominentes, su frente un
poco más estrecha y sus ojos, a pesar de ser del mismo color, le parecieron un
mundo de diferencia. Su amiga le preguntó a aquella niña: ¿te acuerdas de
ella?, entonces la niña le miró, le llamó por su nombre y le abrazó. Quedó
atónita con el espectáculo, ¡si esa era otra niña!, pero todos actuaban como si
se tratase de la verdadera, ella misma creía ser la otra. Reconoció sutilezas donde
forzaba su comportamiento para parecerse a la verdadera niña. Se quedó sin habla,
no sabía qué decir, era obvio que era otra niña y todos actuaban.
Al bajar, se sintió débil, palideció, se comportó como una
autómata al despedirse, mientras todos sonreían. Finalmente, fuera de esa casa,
pensó acudir a la policía, pero luego desistió, ¡no le creerían!; era obvio que
una mentira de tal envergadura tenía un trabajo meticuloso desde adentro. Hoy
en día todo está sistematizado, las huellas dactilares se pueden cambiar si se
cuenta con alguien que tenga acceso al archivo de datos, cualquier registro es
posible adulterarlo desde la fuente, se cambia y listo. El funcionario de turno
sólo iría a corroborar con aquellos datos, y ella quedaría como una demente.
Decidió, entonces, nunca más volver a verles.
De pronto comprendió lo fácil que es suplantar a alguien,
simplemente te apropias de un patrón de actitudes, sigues aquella tendencia y te
conviertes en aquella persona, nadie notará el cambio. Además, actuar es de lo
más fácil, todo el tiempo estamos actuando, actuamos según el interlocutor al
frente: como hija, esposa, amiga, madre, profesional, nos ajustamos a los
patrones preestablecidos para tener interacción con el otro.
Ponerse un traje y actuar de acuerdo a él es una tarea muy
simple, nadie se preocupa por quién está detrás del disfraz, los disfraces
interactúan entre ellos.
Ahora ya de noche, en su cama, lista para dormir, ni ella
misma tiene la certeza que mañana al despertar su identidad le sea usurpada, no
hay forma de saberlo, jamás lo habrá.
miércoles, 21 de enero de 2015
Cetáceo azul
(Prólogo: La Universidad de Concepción, Chile, se le conoce por su campanario, un obelisco con un reloj arriba: el “Campanil”. A la intemperie, y muy cercano a él, han puesto el esqueleto de una ballena…)
A diferencia de la mayoría de las
personas, que se alejan y miran para otro lado, el artista toma distancia para
observar su obra. El autor que dejó a la vista aquellas colosales costillas, se
está acercando con un ramillete de flores y vistosas plumas, pretende darle
colorido a su paliducha y raquítica escultura; le insuflará algo de aire
caliente, para que permanezca flotando plácidamente. Hoy en día, todos están
embelesados con su móvil, nadie mira la hora en el reloj del Campanil.
Entonces, aquel cetáceo suplirá aquella falta y les hará alzar, otra vez, la
vista hacia el cielo.
martes, 20 de enero de 2015
Advertencia
Llevaba un mes diciendo en casa que estaba
cumpliendo turno nocturno en el hospital. Fue el sábado antes del terremoto del
27/F, recién había salido el sol y se acababa de levantar. Estaba semidesnuda
en el penúltimo piso de uno de los edificios más altos de la ciudad, mirando en
dirección a su hogar, al otro lado del río. Y fue tan absurdo ver ese ovni, tan
nítido, zigzagueando lentamente sobre las aguas del afluente y finalmente verlo
perder en la bruma…que decidió vestirse, salir de puntillas, sin despedirse,
desaparecer como aquel platillo intergaláctico y auto prometerse que: nunca
más.
lunes, 19 de enero de 2015
Shhh
Todo lo
pensado es posible:
las tijeras
la Monalisa
el saxofón
la píldora del
día después
la torre
Eiffel
el burka
la Novena Sinfonía
la pizza
el
Principito
el diplodocus
la silla eléctrica
el cubo Rubik
el cien pies
los mormones
los juegos
olímpicos
la nebulosa
Helix
el seguro
contra incendio
la bandera
del vaticano
el arcoíris
el idioma bengalí
la esvástica
un rostro
feliz
la fuente
Times New Roman
el álgebra
lineal
la
menopausia
la guerra de
las galaxias
los
intereses bancarios
los ojos
verdes
las
gasolineras
el cargo
fijo en la cuenta de la luz
la muela del
juicio
la manicure
la magia
negra
al acido
desoxirribonucleico
las clases
de lambada
la placa de Petri
la jirafa
los bancos
de sangre
la bebida
gaseosa
la risa
estrepitosa…
y así, en el sumidero en un sueño forzado
donde la imaginación no tiene fin...
Shhh, en el centro del huracán nos llama el silencio.
donde la imaginación no tiene fin...
Shhh, en el centro del huracán nos llama el silencio.
domingo, 18 de enero de 2015
La obra
En la antigüedad, para liberar un bloque
de mármol de sus fragmentos defectuosos, éste se dejaba caer cerro abajo y, con
la pieza resultante, el escultor trabajaba en su forma. Eso fue en una edad de
piedra ya olvidada. Hoy en día, las personas caminan raudas por el centro de
la ciudad, chocan entre ellas y no sienten el menor chasquido. A veces, desde
una esquina interna de alguna de las galerías, una varita mágica inyecta
armonía al aire, las moléculas se ordenan y dejan de colisionar. El ruidoso
caos se silencia, se ha dado paso a la música de cuerdas.
viernes, 16 de enero de 2015
El reflejo
Terminaron esa víspera de año nuevo.
Ahora, finalizado el verano, empezarían las clases en la Universidad y la volvería a
ver. Cuando cruzaron miradas, ella no respondió, él pensó que ya no lo quería. Se fue el semestre, sin
intercambiar palabra, llegó la lluvia de invierno. En un día de esos tristes,
bajó su vista hasta la poza a sus pies, su imagen no se reflejaba. De pronto lo
recordó todo: aquel verano mientras pensaba en ella, a la vez que caía en
piquero a la piscina, fue la última vez que vio su reflejo, se quedó dormido de
golpe.
martes, 13 de enero de 2015
Asunta
El calor de aquel
verano hizo que los pies de la Virgen, de la Iglesia San Agustín, se despegaran
milagrosamente. Entonces, María decidió caminar hacia el centro. En aquel
trajín: un hombre le dijo que no tenía tiempo para lecturas de mano; una joven
vio caer el manto de la santa, se lo ciñó a la cintura y arrancó; una señora le
increpó su anticuada ropa y el bebé se puso a llorar. Fue al llegar a la plaza
que una indigente la reconoció, cuando se les acercó, el infante cesó su llanto
y sonrió, se fueron volando al cielo.
lunes, 12 de enero de 2015
CRISTO SE BAJÓ (Lawrence Ferlinghetti)
Cristo se bajó
de Su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
no hubieran árboles de navidad arrancados
Cristo se bajó
De su árbol desnudo
Y huyó a donde
No hubiera árboles de navidad dorados
ni árboles de Navidad plateados
ni árboles de Navidad de papel de estaño
ni árboles de Navidad de plástico rosado
ni árboles de Navidad de oro
ni árboles de Navidad negros
ni árboles de Navidad celestes
adornados con velitas eléctricas de lata
y tíos pesados y creídos
Cristo se bajó
de su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún intrépido vendedor ambulante de Biblias
recorriera el países
en un cadillac de dos tonos
y donde ningún nacimiento de Sears Roebuck
completo con niño de plástico y pesebre
llegara por correo certificado
el niño con entrega inmediata
y donde los Magos de televisión
no cantaran alabanzas al Whisky Lord Calvert
Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún gordo desconocido y bonachón
vestido de franela roja
con barba de mentira
caminara haciéndose pasar
por una especie de santo del Polo Norte
a través del desierto de Belen Pennsylvania
en un trineo Volkswagen
arrastrando por renos retozones de Adirondack
con nombres alemanes
y cargado de sacos de Humildes Regalos
de Sacks de la Quinta Avenida
para el Niño Dios que cada uno se imagina
Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
los cantadores de villancicos de Bing Crosby
no lloriquearan que la Nochebuena es fría
y los ángeles del radio City
no patinaran sin alas
en un país de las maravillas todo nevado
entrando a un cielo de alegres cascabeles
diariamente a los 8:30
con matinés de la Misa del Gallo
Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y se fue a refugiar silenciosamente en
el vientre de una anónima María otra vez
donde en la noche oscura
del alma anónima de cada uno
el espera otra vez
una inimaginable
e imposible
inmaculada Reconcepción
la más loca
de las Segundas Venidas.
de Su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
no hubieran árboles de navidad arrancados
Cristo se bajó
De su árbol desnudo
Y huyó a donde
No hubiera árboles de navidad dorados
ni árboles de Navidad plateados
ni árboles de Navidad de papel de estaño
ni árboles de Navidad de plástico rosado
ni árboles de Navidad de oro
ni árboles de Navidad negros
ni árboles de Navidad celestes
adornados con velitas eléctricas de lata
y tíos pesados y creídos
Cristo se bajó
de su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún intrépido vendedor ambulante de Biblias
recorriera el países
en un cadillac de dos tonos
y donde ningún nacimiento de Sears Roebuck
completo con niño de plástico y pesebre
llegara por correo certificado
el niño con entrega inmediata
y donde los Magos de televisión
no cantaran alabanzas al Whisky Lord Calvert
Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún gordo desconocido y bonachón
vestido de franela roja
con barba de mentira
caminara haciéndose pasar
por una especie de santo del Polo Norte
a través del desierto de Belen Pennsylvania
en un trineo Volkswagen
arrastrando por renos retozones de Adirondack
con nombres alemanes
y cargado de sacos de Humildes Regalos
de Sacks de la Quinta Avenida
para el Niño Dios que cada uno se imagina
Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
los cantadores de villancicos de Bing Crosby
no lloriquearan que la Nochebuena es fría
y los ángeles del radio City
no patinaran sin alas
en un país de las maravillas todo nevado
entrando a un cielo de alegres cascabeles
diariamente a los 8:30
con matinés de la Misa del Gallo
Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y se fue a refugiar silenciosamente en
el vientre de una anónima María otra vez
donde en la noche oscura
del alma anónima de cada uno
el espera otra vez
una inimaginable
e imposible
inmaculada Reconcepción
la más loca
de las Segundas Venidas.
sábado, 10 de enero de 2015
Antes que anochezca
martes, 6 de enero de 2015
De cubos y esferas
"La Virgen y el niño" de Giovanni Bellini (1433-1516). Nótese el cubo que sostiene la virgen y la esfera que semisostiene ella y toca por la parte superior el niño.
Da Vinci (1452-1519) hizo lo mismo pero de una manera reflexiva, filosófica, la aparición de dichas figuras geométricas es realmente muy sutil en sus cuadros, imperceptibles, a menos que uno se de el trabajo de buscarlos en las zonas correctas, verdaderos códigos...
Detalles de cuadros de Da Vinci:
"La Anunciación" (en la mano que sostiene las flores, nótese lo imposible que es mantener rígido la primera falange del dedo meñique, a menos que esté apoyado sobre algo)
"La Monalisa" (cual compás, la abertura del dedo indice y medio)
"San Juan Bautista" (se está apuntando el pecho, al corazón, lo normal sería con un dedo, pero aquí otra vez el dedo indice y medio levemente separados).
En la tumba de Pacal Votan se le encontró sosteniendo piedras de jade: en una mano un cubo y en la otra mano una esfera.
"La Monalisa" (cual compás, la abertura del dedo indice y medio)
"San Juan Bautista" (se está apuntando el pecho, al corazón, lo normal sería con un dedo, pero aquí otra vez el dedo indice y medio levemente separados).
En la tumba de Pacal Votan se le encontró sosteniendo piedras de jade: en una mano un cubo y en la otra mano una esfera.

Y en Egipto:
El Tefilin hebreo:
La Kaaba en la Mecca:
Memorial 9/11:
jueves, 1 de enero de 2015
La oreja de Da Vinci
La obra pictórica de Da Vinci es reducida, él no se
consideraba asimismo un pintor y en investigaciones biográficas se dice que él se consideraba más bien ¡un músico!, era un virtuoso ejecutor de la lira
y el laúd. Curioso es que en sus escasos y más elaborados cuadros, a sus
personajes más serenos ¡les ha cubierto sus orejas!, pareciera indicar que al cerrar los oídos al mundo exterior se logra dicha
serenidad.
Sus representaciones las podemos dividir: en aquellas donde
se desarrolla una escena con más de un personaje y cuadros donde hay un solo
protagonista. En estos últimos, aquel personaje está mirando fijamente al observador
del cuadro, queriendo captar la atención a tal punto que el cuadro se convierta
en su propio reflejo.
Para empezar el año en buen pie, me detendré a reflexionar sobre su más famoso y misterioso cuadro “La Gioconda”. Mi análisis será simple, pues no hay mucha complejidad cuando uno se mira al espejo y puede describirse.
Para empezar el año en buen pie, me detendré a reflexionar sobre su más famoso y misterioso cuadro “La Gioconda”. Mi análisis será simple, pues no hay mucha complejidad cuando uno se mira al espejo y puede describirse.
¿Y qué veo?, veo a alguien que ha cerrado sus oídos al mundo
exterior, ha dejado su cuerpo en la tierra, ha puesto su mente en el cielo, y tiene claridad
en su mente y corazón.
(...espero haber entendido parte de tu mensaje maestro Da Vinci).
(...espero haber entendido parte de tu mensaje maestro Da Vinci).
domingo, 21 de diciembre de 2014
Árbol navideño (hemisferio sur)
Mi árbol de navidad alternativo y de bajo consumo, se adorna y cambia de colores solo, la iluminación llega al contemplarlo.
sábado, 15 de noviembre de 2014
Ojos de niña
Esto es una cuncuna:
Fue ayer la primera vez que la vi, estaba en el jardín infantil y mientras los demás jugaban, yo me fui a ver las plantas. Era primavera, porque recuerdo las flores y entre ellas vi a aquel monstruo. Me pareció enorme y sus puntas me daban miedo. Sin embargo, no podía parar de mirarla y me fascinaba su movimiento. No sabía lo que era y sus colores me daban la impresión de ser venenosa. Me quedé callada, no llamé a nadie y la miraba con atención, hasta que terminó el recreo y nos llamaron para entrar a clases. Me quedé sola en el patio, hasta que me llamaron a grito y le dije a la criatura en susurro: ¡quédate ahí, no te muevas, después vuelvo!. Y me hizo caso, ahora 30 años después lo he recordado, porque he conectado con aquella misma sensación de alucinación al verla.
Fue ayer la primera vez que la vi, estaba en el jardín infantil y mientras los demás jugaban, yo me fui a ver las plantas. Era primavera, porque recuerdo las flores y entre ellas vi a aquel monstruo. Me pareció enorme y sus puntas me daban miedo. Sin embargo, no podía parar de mirarla y me fascinaba su movimiento. No sabía lo que era y sus colores me daban la impresión de ser venenosa. Me quedé callada, no llamé a nadie y la miraba con atención, hasta que terminó el recreo y nos llamaron para entrar a clases. Me quedé sola en el patio, hasta que me llamaron a grito y le dije a la criatura en susurro: ¡quédate ahí, no te muevas, después vuelvo!. Y me hizo caso, ahora 30 años después lo he recordado, porque he conectado con aquella misma sensación de alucinación al verla.
viernes, 14 de noviembre de 2014
Sobre la inmaterialidad de las cosas
Hoy mi maestra de arpa me suspendió la clase, así que me he dado un momento para profundizar en un tema que estaba tratando de hilar hace unos días.
Nuestro laureado poeta Nicanor Parra, de profesión físico-matemático, se hizo famoso por sus “antipoemas”, idea que concibió del concepto antimateria de la física de partículas. Hoy quiero parodiar a Madonna su célebre canción “material girl” y por un momento quiero ser “la chica inmaterial”.
Quien escribe, es de profesión Ingeniero Civil, así que se han de imaginar lo cuadrado que puede ser mi cerebro, pero luego de diseñar puentes y urbanizaciones varias, me dio por mirar el mundo físico más allá, es decir, llegar a ese mundo aristotélico de la “metafísica”. Para llegar ahí se deben derrumbar algunos muros, mi forma de derrumbarlos fue con la poesía, la busqué y la escribí, pero no es más que un ejercicio de martillo y cincel...
Cuando uno está en ese estado de correcta atención sobre las cosas, se da cuenta que en realidad “¡no existen!”. Al interactuar con las cosas, uno las percibe mediante los sentidos y puede describirlas con lujo de detalles, pero al profundizar en aquella “percepción” y en el momento que uno “toca” las cosas, éstas desaparecen en ese mismo instante, pues todo lo que nos une con ellas es la “sensación”, la que es totalmente inmaterial, pues la sensación es un proceso mental, invisible, que carece de toda materialidad.
Da igual si es duro o suave, es sólo la sensación de dureza o suavidad. Inclusive no es necesario “tocar”, los ojos poseen células receptoras de luz, los conos y bastones, que son análogas a unas manos, manos que tocan la luz y perciben esa “rugosidad” de los colores. Lo mismo ocurre con los demás sentidos, que perciben el abanico de “vibraciones” que les es permitida decodificar para vestirlas adecuadamente y ser percibidas así en nuestra mente.
No pasa nada, en realidad somos invisibles, y el poder de la mente está adentro de cada uno, mientras más elevemos nuestras sensaciones será posible modificar nuestro entorno a voluntad.
Bueno, una forma de quitarme lo cuadrado será cerrando en redondo este post, con palabras de una gran poeta de estas tierras, Gabriela Mistral, quien percibió este mundo como un todo de vibraciones ejecutadas por un músico: “Y nunca calla el arpa y nunca se cansa el Tañedor ni los cielos que escuchan”.
Póngale PLAY:
Nuestro laureado poeta Nicanor Parra, de profesión físico-matemático, se hizo famoso por sus “antipoemas”, idea que concibió del concepto antimateria de la física de partículas. Hoy quiero parodiar a Madonna su célebre canción “material girl” y por un momento quiero ser “la chica inmaterial”.
Quien escribe, es de profesión Ingeniero Civil, así que se han de imaginar lo cuadrado que puede ser mi cerebro, pero luego de diseñar puentes y urbanizaciones varias, me dio por mirar el mundo físico más allá, es decir, llegar a ese mundo aristotélico de la “metafísica”. Para llegar ahí se deben derrumbar algunos muros, mi forma de derrumbarlos fue con la poesía, la busqué y la escribí, pero no es más que un ejercicio de martillo y cincel...
Cuando uno está en ese estado de correcta atención sobre las cosas, se da cuenta que en realidad “¡no existen!”. Al interactuar con las cosas, uno las percibe mediante los sentidos y puede describirlas con lujo de detalles, pero al profundizar en aquella “percepción” y en el momento que uno “toca” las cosas, éstas desaparecen en ese mismo instante, pues todo lo que nos une con ellas es la “sensación”, la que es totalmente inmaterial, pues la sensación es un proceso mental, invisible, que carece de toda materialidad.
Da igual si es duro o suave, es sólo la sensación de dureza o suavidad. Inclusive no es necesario “tocar”, los ojos poseen células receptoras de luz, los conos y bastones, que son análogas a unas manos, manos que tocan la luz y perciben esa “rugosidad” de los colores. Lo mismo ocurre con los demás sentidos, que perciben el abanico de “vibraciones” que les es permitida decodificar para vestirlas adecuadamente y ser percibidas así en nuestra mente.
No pasa nada, en realidad somos invisibles, y el poder de la mente está adentro de cada uno, mientras más elevemos nuestras sensaciones será posible modificar nuestro entorno a voluntad.
Bueno, una forma de quitarme lo cuadrado será cerrando en redondo este post, con palabras de una gran poeta de estas tierras, Gabriela Mistral, quien percibió este mundo como un todo de vibraciones ejecutadas por un músico: “Y nunca calla el arpa y nunca se cansa el Tañedor ni los cielos que escuchan”.
Póngale PLAY:
martes, 11 de noviembre de 2014
Rapsodia en azul
Las olas del mar
insisten en golpear contra mi ventana,
no es tristeza,
es el invisible viento
encargado de roer esta vetusta roca
orillada sobre el acantilado,
si dejara de soplar
sabría que aquel castillo
con sólo mirarlo se desmorona.
Aquí no hay tiempo,
nadie sabe de eones ni de segundos,
pues la vida no distingue los sueños de la realidad
y las torres se erigen
sólo por el capricho
de hacerlas derrumbar.
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